Directo al montón de los libros prescindibles
Llega el verano y florecen los libros. Ves a la gente leyendo en las piscinas y en las playas, incluso en la montaña (aunque aquí el peso se tiene mucho más en cuenta). Los libros conquistan las rutinas de descanso de mayores y jóvenes. Mientras el niño hace castillos de arena, la madre intenta concentrarse (en un ejercicio de estrabismo sin precedentes para no perder de vista al niño) en la lectura. Es maravilloso. Los amantes de la literatura, como los que escribimos y leemos este blog, vamos buscando afinidades en los lectores y lectoras; si leen algo que te gustó se te escapa una sonrisa, si están con alguna decepción intentas decirle que ojalá tenga más suerte que tú.
A pesar de estar en medio de una mudanza, intento no saltarme mi compromiso semanal para seguir proponiendo lecturas (ahora veraniegas) a los seguidores del blog. Hoy os traigo Una tumba en el aire de Adolfo García Ortega, editado por Galaxia Gutenberg, galardonado en 2018 con el Premio Málaga de Novela (concedido por el Ayuntamiento de Málaga y dotado con 18.000 euros). Este libro viene a engordar el estante de literatura de conflictos armados que llevamos un tiempo alimentando. Veamos de qué trata.
Una tumba en el are gira en torno a la noche del 24 de marzo de 1973 cuando tres jóvenes españoles, Humberto, Fernando y Jorge, cruzaron la frontera francesa para ir a Biarritz a ver El último tango en París, entonces prohibida en la España franquista. Se sabe que esa noche entraron en una discoteca y allí, confundidos por policías por un grupo de miembros de ETA, fueron secuestrados, torturados y asesinados. Nunca más se supo de ellos. Sus cuerpos nunca aparecieron. Pero siempre hubo un punto débil… algo a lo que se agarra el autor y ficciona un posible destino de los implicados. Esta novela se inspira en los hechos reales para contar, con escrupulosa verosimilitud, la historia de aquel fatídico encuentro. García Ortega relata en ella las vidas truncadas de aquellos jóvenes y las de sus verdugos, a la vez que muestra la atmósfera social y política que se respiraba en 1973 en el sur de Francia, «donde los terroristas, considerados gudaris de una quimera revolucionaria [valorativo], se preparaban para intervenir sangrientamente en la dictadura de España» señala la editorial en la contraportada del libro.
Personalmente no me ha parecido nada del otro mundo. La editorial compara a su autor con Truman Capote y Graham Greene, y a mí me parece un exceso (sospecho que ni que el autor se percibirá a sí mismo en ese pedestal). Destacaría un error sobre el resto. García Ortega se posiciona políticamente ante el conflicto y cae en un sentimentalismo barato al almidonar y santificar la vida de los tres jóvenes al tiempo que cae en todos los mitos excesivos del ambiente abertxale. No está a la altura de otros títulos sobre el mismo conflicto como El eco de los disparos, Las fieras o Patria, pero sigo pensando que al tema le sigue faltando una andadura literaria de madurez. Si otras disciplinas artísticas han sabido representar mejor el conflicto vasco, la literatura aun está en su adolescencia. Quizás el libro exista y yo no lo haya leído, en ese caso, por favor, recomendádmelo pronto. Y, si no existe tal libro, ojalá no tardemos mucho en dar con él. Mientras tanto seguiré reseñando todo lo que lea al respecto, me guste o no, porque así cuando llegué el mesiánico texto (por esperado, no por lo religioso) lo sabremos identificar.
¡Nos vemos en la próxima reseña!