La final de la Copa del Mundo Femenina FIDE 2025 se jugó en Batumi (Georgia) y nos dejó uno de los momentos más memorables (y virales) que ha tenido el ajedrez en los últimos tiempos.
La victoria agónica de Divya Deshmukh.
La final del evento ocurrió en una sala casi vacía, por normativas de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Así que Divya Deshmukh no disfrutó de aplausos del público, ni de abrazos inmediatos.
Pero talvez eso hizo el momento más emotivo. Porque solo acompañada por unas pocas autoridades de la FIDE, la joven de 19 años, que ni siquiera era Gran Maestra en ese momento, logró lo impensado: vencer a la legendaria Koneru Humpy y convertirse en la primera mujer india en ganar este torneo.
De hecho, sin saberlo, al ganarlo Divya Deshmukh también se había convertido en Gran Maestra.
En esta época en que estamos saturados de cámaras, pocos fueron testigos en vivo de uno de los momentos más memorables del ajedrez femenino.
Una infancia entre medicina y ajedrez
Pero ¿quién es esta prodigio ajedrecística que parece haber surgido de la nada?
Divya Deshmukh nació el 9 de diciembre de 2005 en Nagpur, Maharashtra, y, según la información de su página en Wikipedia es hija de médicos (Jitendra y Namratha Deshmukh). Formándose en un ambiente académico, aunque el camino que escogió fue otro.
En una nota periodística del diario The Hitavada, en 2020, se cuenta que fue su padre quien, como aficionado, le enseñó los primeros movimientos.

En poco tiempo, el pasatiempo familiar se transformó en una carrera seria. Divya mostró desde muy temprano una madurez inusual frente al tablero y una notable capacidad de aprendizaje.
Obtuvo su primer título FIDE a los 8 años, Maestra FIDE Femenina (o WFM por sus siglas en inglés) en 2013, posteriormente el de Maestra Internacional Femenina (o WIM por sus siglas en inglés) a los 13 en 2018, y finalmente el de GM a los 19.
A pesar del que el gran público solo la conoce ahora, su ascenso no fue casual. Estuvo marcado por una preparación metódica, una gran disciplina y la experiencia acumulada en decenas de torneos nacionales e internacionales.
Resultados que respaldan la carrera meteórica de Divya Deshmukh
Pese a su juventud, Divya ya tiene vitrina con premios que cualquier profesional envidiaría.
Fue campeona nacional femenina en 2022. Ganó el Campeonato Asiático Femenino en 2023 en Kazajistán. Se coronó campeona mundial sub-20 en 2024, con 10 de 11 puntos posibles. Y obtuvo el primer lugar en la sección rápida del Tata Steel India 2023, superando incluso a Humpy Koneru.
Ha participado con éxito en tres Olimpiadas:
- Fue parte fundamental del equipo indio que ganó la medalla de oro en la Olimpiada de Ajedrez Online FIDE 2020.
- Obtuvo una medalla de bronce individual en la Olimpiada de Ajedrez de 2022.
- En la 45ª Olimpiada de Ajedrez de 2024, consiguió dos medallas de oro, una por equipos y otra individual jugando en el tercer tablero
Hasta julio de 2025, Divya ocupa el puesto 14 del ranking internacional femenino, con un ELO estándar de 2463.
En India, solo es superada por Humpy, precisamente a quien derrotó en su momento más importante.
Estilo de juego de Divya Deshmukh: preparación, presión y precisión
Divya Deshmukh no es una jugadora impetuosa. Su estilo es técnico, sólido, sin perder versatilidad.
Es conocida por su gran preparación teórica, lo que ha sido muy útil en partidas rápidas, ganando tiempo desde los primeros movimientos y forzando errores en rivales menos preparadas.
Bajo presión, se ha destacado por su concentración y compostura. No se precipita, ni siquiera cuando está en desventaja. Ha demostrado una sorprendente capacidad para aguantar posiciones inferiores, e incluso revertirlas, lo cual es poco común en jugadoras de su edad.
En sus mejores partidas, combina iniciativa agresiva con visión estratégica: sacrificios bien calculados, posiciones complejas y búsqueda constante de ventaja dinámica.
En lo que se refiere a su repertorio de aperturas, con blancas suele usar sistemas como el Ataque Trompowsky, el Ataque Indio de Rey, la Defensa Francesa o la Defensa Eslava.
Con negras, prefiere variantes líneas agresivas como la Defensa Siciliana o el Gambito de Dama Rehusado.
En la Copa del Mundo, por ejemplo, jugó una sólida Catalana con negras en la partida decisiva.
Una victoria que cambia todo para Divya Deshmukh
Divya llegó a la Copa del Mundo como una outsider. Como comentamos, esta prodigio india aun no tenía normas de GM aún, por lo que sorprendió cuando avanzó ronda tras ronda con confianza.
En la final le tocó enfrentar nada menos que a Koneru Humpy, figura histórica del ajedrez indio, ex número dos del mundo, y 19 años mayor.
Tras dos empates en las partidas clásicas, llegaron los desempates rápidos.
Divya, con negras, soportó presión en la primera partida y supo igualar. En la segunda, aprovechó imprecisiones de Humpy (especialmente los movimientos 40.e4 y 41.d5), y remató con precisión tras un error definitivo en 69.h7. Al final, logró imponerse tras 75 movimientos.
Más que una victoria, lo de Divya Deshmukh es un salto al futuro Esta conquista no es solo un trofeo más en su vitrina. Le garantiza un lugar en el Torneo de Candidatas 2026.
Solo ocho jugadoras participan en ese evento, y de ganar allí podría darle el derecho a disputar el título mundial en el Campeonato del Mundo Femenino.
Para su país de origen, la India, este logro tiene aún más peso. Divya es la primera india en ganar la Copa del Mundo Femenina y representa una nueva generación de ajedrecistas que ya no buscan simplemente competir, sino dominar.
Su victoria es un símbolo del crecimiento del ajedrez femenino en el país y en el mundo. Y tal vez le brinde al país la oportunidad de tener tanto al Campeón Masculino (actualmente Gukesh D) como a la Campeona Femenina de la misma nacionalidad.
El ajedrez femenino y la nueva generación
El ascenso de Divya se inscribe en un contexto más amplio: el del ajedrez femenino ganando terreno, visibilidad y profesionalismo.
Ya no se trata de excepciones o talentos aislados. Hoy, muchas niñas crecen viendo a jugadoras como Divya, Ju Wenjun o Hou Yifan como referentes.
El camino aún es largo, sobre todo en términos de igualdad de condiciones, visibilidad mediática y premios económicos. Pero figuras como Divya aceleran el proceso.