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A mediados de este año 2015, comenzó a circular la noticia sobre un medicamento catalogado como el Viagra femenino o Viagra rosa. Para el mes de agosto, la FDA (Food and Drug Administration) en Estados Unidos, aprobó el medicamento Addyi (Flibanserin), conocido como la primer pastilla para tratar el Desorden del Deseo Sexual Hipoactivo en las mujeres (DSM IV 302.71) o Interés sexual femenino / trastorno de la excitación (DSM V 2013 F52.22), en otras palabras, la pérdida del deseo sexual en las mujeres.

La recepción de esta noticia fue espectacular y causó gran sensación, tal es así que un día después de dicho anuncio, la compañía Sprout Pharmaceuticals, Inc. detrás de Addyi fue comprada en 1 billón de dólares por la farmacéutica canadiense Valeant Pharmaceuticals. Este medicamento se creía que rivalizaría con el medicamento masculino Viagra. Sin embargo, pese a los excelentes resultados mostrados por el laboratorio, la comunidad médica y científica mostraron datos que desmentían la efectividad del medicamento.
De acuerdo a estudios posteriores, la droga demostró ser apenas mejor que un placebo, con una efectividad entre 8% y 13%, pero con muchos efectos secundarios negativos (desmayos, mareos, baja en la presión, somnolencia, nauseas, fatiga y problemas hormonales). Al final la droga resultó ser un fraude, sólo 227 prescripciones fueron vendidas en el primer mes, contra 600,000 del Viagra en el mismo lapso de tiempo. Existen versiones que señalan que la FDA aprobó esta droga con base en el argumento de que era necesaria la igualdad sexual en el mercado farmacéutico (even the score), la presión vino de organismos como  el Consejo Nacional de Organizaciones de Mujeres y la Asociación de Profesionales de la Salud Reproductiva. El procedimiento en cómo se aprobó este medicamento fue inapropiado, poco profesional y poco científico, se trató de presión política. Esa es una forma terrible de aprobar un fármaco.
El medicamento aún no se comercializa en México, pero existen sitios en Internet que lo consiguen y lo venden de forma clandestina, es necesario estar alertas y solicitar la opinión de un médico especializado antes de intentar comprarlo. Existen otros métodos y otras alternativas para tratar la pérdida del deseo sexual, siempre es importante considerar la comunicación y trabajar junto con la pareja para conseguir solucionarlo.
Espero que este artículo les haya servido.
Saludos.

Gejorotto.
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