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Masturbar una mujer es como aprender a tocar una guitarra. El instinto no ayuda mucho, ya que tienes que saber ser guiado para lograr esa preciada melodía. Además de ser seguro, es la mejor previa para lo que será un sexo delicioso para ambos. ¿Qué mejor? Antes de introducir cualquier cosa a su vagina, asegúrate que esté mojada, no húmeda (siempre lo estará) sino que bien lubricada. Como ya sabemos: ¡No es llegar y meter la cuestión! ¿Cómo logras esto? Primero, lo básico, que sería estimular las zonas erógenas como cuello, pechos, boca con besos y caricias. Luego que se dan las cosas juega un poco, no llegues y bajes los calzones!.. Juega, no por nada la chiquilla se puso su atuendo más sexy.
Ten mucho cuidado con los dedos, recuerda que tienes que siempre tener las uñas cortas y limpias, porque si no es una tortura! También ten especial cuidado con tus nudillos. Para estimular el clítoris ten en cuenta que no todas las mujeres reaccionan igual a los mismos estímulos. Algunas son muy sensibles e incluso les puede llegar a doler, por lo que en ese caso es mejor estimular su vulva por encima primero. Es esencial escuchar a tu pareja, si ella tiene alguna forma “especial” de hacerlo: Debes ser todo oído. Si su clítoris reacciona bien usa solo las yemas de tus dedos, muuuuy suavemente, con movimientos circulares y distribuyéndolos hacia la vagina. Solo mete la mitad del dedo de apoco y siempre recuerda los movimientos de spiderman. ¡Ese movimiento es sabiduría!
Usa unos ¾ de tu dedo en un principio y concéntrate en eso y estimula punto g y clítoris en diferentes tiempos. Nosotras necesitamos y disfrutamos de la lubricación, así que si por ahí no vamos bien ayúdate con lubricante ya sea comprado o natural: tú saliva (si tienes la boca limpia…claro). A medida que ella pida más ve insertando tu dedo más profundamente y acá te recomiendo probar: Al fondo, mantenerlo y “hacer vibrar el dedo” y luego sacar… y meter de nuevo y así. Deja el “modo metralleta” para cuando ella ya esté gritando de placer y te diga “Méteme más dedos! Más rápido! Yeahhh!” Masturbar a una mujer de espalda puede ser muy divertido también. Puedes besar su cuello, hablarle al oído, tocar sus pechos, frotar tu pene por detrás y meter tus dedos desde un ángulo en donde la palma de tu mano también le dará placer al hacer una suave presión contra su clítoris.

En fin, hazlo como más te acomode a ti y a tu pareja… y recuerda que el secreto es escuchar, ya que todas tenemos gustos y sensibilidades distintas.
¡Suerte!
Fuente: http://lazorradigna.cl/
Gifs e imágenes: Web. 
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