Comparte:

Dime que no soy
tu todo, dime que soy tu nada, tu ansia de tenerme te desenvuelve como eres, te
insiste en ser lo que deseas, me deseas, me pretendes hacer tuya, me quieres
para ti solo por un momento, porque es en ese justo momento en el que te
sientes pleno, amado, caluroso, ansioso, placentero.

Tú que de todo
amas, a quien propones dispones de tu celo, quieres tomar, tomarlo todo,
verterte y cansarte de tanto amar, pones de tus ilusiones, propones tus
acciones, más discretamente lanzas el anzuelo con el cual cazar a tu presa,
eres devorador, hermoso devorador de deslices, amas las equivocaciones, pues es
ahí donde el caos reina, donde tú reinas y eres el todo poderoso.
Te excita pensar
en lo benévola que puedo ser contigo, al abrir mis hojas para recibir tu polen,
eres el sol que pretende penetrar en mis pupilas, anhelas ser la luz de mis
ojos y no te cansas de tomar las luces de otras luciérnagas para tu colección,
eres el insecto más insaciable que he conocido, pretendes ser mío y ser toda
tuya, tomarme para ti solito en un vaivén de emociones y dentro de la ruleta
del encanto, ensimismados el uno el otro, el encuentro fortuito nos lleva a
querer devorarnos cada momento más y delatarnos con los embelesos que nos
disponemos a darnos una y otra vez, hasta terminar agotados como siempre, los
dos solos sin que nada quede entre los dos, sólo el emblema del amor a flor de
piel.
Y me elevo
contigo hasta el cielo, te elevas con tu abismo negro, eres el error que incita
a realizar más, cada vez más y en un solo movimiento te desprendes, te haces tú
otra vez, encantado por tu sabor, por los sabores del amor

Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento escrito por el autor.
D.R. © 2016, Brenda Moctezuma. México, Ciudad de México.


Letras Colectivas D.R. ©, es una revista y un espacio en línea para escritores independientes. Nace como un blog de poesía y literatura para escritores que deseen publicar sus obras de forma gratuita y publicitarse.

Comentarios: